Seguridad activa y pasiva informática: diferencias y ejemplos

Una medida intenta que el problema no ocurra y la otra decide cuánto le cuesta cuando ocurre igual: esa es la frontera práctica entre ambas.

Ilustración 3D de una cúpula de cristal frente a un prisma que proyecta un haz de luz

Un lunes por la mañana, la contadora de una distribuidora de Quito abre un archivo adjunto que parecía una factura y a los veinte minutos las carpetas compartidas muestran extensiones extrañas. Lo que pase en las horas siguientes depende de dos grupos de decisiones tomadas meses antes: las que debían impedir el ataque y las que debían limitar el daño.

Seguridad activa y pasiva informática: dos momentos del mismo problema

Esos dos grupos son la seguridad activa y pasiva informática. La activa reúne lo que intenta que el incidente no ocurra o que se detecte a tiempo: autenticación, actualizaciones, filtros, cifrado, vigilancia. La pasiva reúne lo que entra en juego cuando el incidente ya ocurrió: copias de seguridad, equipos de respaldo, energía de reserva y procedimientos para volver a funcionar.

La distinción no es académica. Una empresa que invierte todo en barreras y nada en recuperación queda expuesta al primer fallo que esas barreras no contemplaron, y siempre hay uno. Una empresa que solo guarda copias acepta que la atacarán con frecuencia y se limita a restaurar. Ninguno de los dos extremos resiste un año normal de amenazas.

El detalle de cada lado está en páginas propias: qué es la seguridad activa informática y qué medidas incluye y cómo funciona la seguridad pasiva informática. Aquí interesa otra cosa: dónde termina una y empieza la otra, cómo se reparten el trabajo durante un incidente y qué errores aparecen al combinarlas.

Diferencias entre seguridad activa y pasiva informática

La forma más rápida de ver las diferencias es poner ambas columnas lado a lado. El criterio que separa una de otra es el momento: la activa mira hacia antes del golpe, la pasiva hacia después. Todo lo demás, desde el tipo de herramienta hasta la forma de medir si funciona, se deriva de esa diferencia de tiempo.

AspectoSeguridad activaSeguridad pasiva
ObjetivoImpedir o detectar el incidenteReducir el daño y recuperar
Cuándo actúaAntes y durante el intento de ataqueDurante y después del incidente
Ejemplos típicosDoble factor, actualizaciones, antivirus, cortafuegos, cifradoCopias de seguridad, SAI, RAID, imagen del sistema, plan de respuesta
Cómo se mideIntentos bloqueados, parches al día, cuentas con doble factorTiempo de restauración probado, datos perdidos como máximo
Fallo típicoUna barrera que nadie revisaUna copia que nunca se probó

La columna de medición es la que más se olvida. Una medida activa se evalúa por lo que impide, por ejemplo cuántas cuentas tienen doble factor. Una medida pasiva se evalúa por lo que permite recuperar: cuánto tarda una restauración completa y cuántas horas de trabajo se pierden. Sin esos números, ambas columnas son buenas intenciones.

Hay una segunda diferencia menos visible. La seguridad activa exige mantenimiento continuo, porque las amenazas cambian cada semana y una regla de filtrado de 2023 no reconoce los engaños de 2026. La pasiva cambia menos, pero se degrada en silencio: una copia que dejó de ejecutarse en marzo no avisa a nadie hasta el día en que hace falta.

De los frenos del coche al servidor de la oficina

Quien busca estos términos encuentra antes que nada coches, motos y exámenes de conducir. La pareja nació en la seguridad vial: los frenos y el control de estabilidad ayudan a evitar el choque, mientras el cinturón y el airbag reducen las lesiones cuando el choque ya ocurrió. La informática adoptó esa lógica de antes y después.

Cómo se combinan en la línea de tiempo de un incidente

El NIST Cybersecurity Framework 2.0, publicado el 26 de febrero de 2024, ordena la gestión del riesgo en seis funciones: gobernar, identificar, proteger, detectar, responder y recuperar. Proteger y detectar son territorio de la seguridad activa. Responder y recuperar son territorio de la pasiva. Gobernar e identificar preparan el terreno para ambas.

Antes del incidente

Aquí trabaja casi solo la seguridad activa: contraseñas largas y únicas, preferiblemente guardadas en un gestor de contraseñas, doble factor, sistemas actualizados, cuentas sin privilegios de administrador para el uso diario y formación para reconocer engaños. La pasiva también trabaja en silencio, porque las copias de esta fase son las que salvarán la semana si algo sale mal.

Durante el incidente

Cuando el atacante ya consiguió entrar, la seguridad activa cambia de papel: deja de bloquear y pasa a detectar. Un antivirus que avisa de un proceso extraño o un registro que muestra un inicio de sesión desde otro país son medidas activas. A partir de ahí comienza la contención, que ya mezcla ambas columnas.

Después del incidente

La recuperación es el terreno de la seguridad pasiva. Restaurar desde una copia limpia, levantar el servidor en un equipo de reserva, avisar a clientes y autoridades según el plan escrito y analizar qué falló. El análisis devuelve el ciclo a la columna activa: cada incidente debería terminar con al menos una barrera nueva o mejor configurada.

En la distribuidora de Quito, el ransomware en la empresa muestra la seguridad activa y pasiva informática en tiempo real. El filtro de correo no detuvo el adjunto: fallo activo. El antivirus detectó el cifrado a los veinte minutos: acierto activo. La copia nocturna estaba en un disco desconectado: acierto pasivo. Resultado, medio día perdido.

Ejemplos de seguridad activa y pasiva en casa

En un hogar, los ejemplos son sencillos y casi gratuitos. Del lado activo: actualizaciones automáticas en la computadora y el celular, bloqueo de pantalla con PIN, doble factor en el correo y en la banca, y la costumbre de no instalar aplicaciones fuera de las tiendas oficiales. Del lado pasivo: una copia periódica de las fotos y documentos importantes.

Esa copia doméstica merece un comentario honesto. Sincronizar con la nube no equivale a una copia de seguridad: si un archivo se borra o se cifra en la computadora, el cambio llega a la nube en segundos. Lo recomendable es sumar un disco externo que se conecta solo para copiar y luego se guarda desenchufado.

Otro ejemplo pasivo que casi nadie aplica en casa: guardar en papel, en un lugar seguro, los códigos de recuperación del correo principal. El día en que se pierde el celular con la aplicación de doble factor, esos códigos separan una recuperación de diez minutos de varias semanas de trámites con el soporte del proveedor.

Ejemplos de seguridad activa y pasiva en una empresa

En una empresa, los ejemplos se multiplican y conviene ordenarlos por coste y efecto. Activos de primera línea: doble factor en correo y acceso remoto, parches mensuales con fecha fija, cuentas de administrador separadas y filtrado de correo. Pasivos de primera línea: copias con al menos una fuera de la red y un SAI para el servidor.

La segunda línea ya exige algo de organización. En el lado activo entran la segmentación de la red, el inventario de equipos, la revisión trimestral de permisos y las simulaciones de phishing. En el lado pasivo entran la redundancia de discos, un plan de continuidad escrito y una prueba de restauración completa al menos dos veces al año.

Con las copias de seguridad en la empresa, la pregunta útil es cuánto tarda la restauración. Un servidor de facturación con tres años de datos puede necesitar una tarde entera para volver desde un disco externo. Si el negocio no soporta esa pausa, la solución pasiva adecuada es otra, por ejemplo un equipo de reserva preparado.

Qué columna responde a cada amenaza frecuente

Frente a un correo de phishing que suplanta a un banco, la respuesta es casi toda activa: filtros, doble factor y una persona entrenada para desconfiar. La parte pasiva aparece si alguien ya entregó la clave: cambiarla desde otro equipo, revisar las sesiones abiertas y avisar al banco antes de que salga dinero de la cuenta.

Con el robo de un celular ocurre lo contrario. El bloqueo de pantalla y el cifrado del teléfono son activos, pero esa noche importa más lo pasivo: borrar el equipo a distancia, tener las fotos copiadas en otro sitio y contar con los códigos de recuperación. Un corte de luz, en cambio, es terreno exclusivamente pasivo.

Esta forma de pensar por amenaza sirve más que cualquier clasificación de manual. Si una amenaza solo tiene respuestas en una columna, ahí hay un hueco. La seguridad activa y pasiva informática funciona como un par de preguntas por cada riesgo: qué lo impide, y qué pasa si de todos modos ocurre esta misma semana.

Cómo saber qué medidas tiene usted hoy

Antes de comprar nada conviene hacer inventario de lo que ya existe. La lista siguiente sirve para un hogar o una oficina pequeña y se completa en menos de una hora. Cada respuesta negativa es una tarea concreta, y el orden de la lista coincide aproximadamente con el orden de prioridad para resolverlas.

  1. ¿El correo principal tiene doble factor activado?
  2. ¿Las computadoras y celulares instalan actualizaciones de forma automática?
  3. ¿Alguien usa a diario una cuenta con permisos de administrador?
  4. ¿Existe una copia de los datos importantes fuera del alcance de la red?
  5. ¿Cuándo fue la última vez que alguien restauró un archivo desde esa copia?
  6. ¿Hay un papel o documento que diga a quién llamar si aparece un ransomware?
  7. ¿El servidor o el router tienen un SAI que aguante un corte de luz breve?

Las preguntas uno a tres son seguridad activa y las cuatro a siete son pasiva. Si la quinta no tiene respuesta clara, la copia debe tratarse como inexistente hasta que se pruebe. Restaurar un solo archivo de prueba lleva cinco minutos y es la comprobación más barata de todo el inventario de seguridad.

Errores comunes al clasificar y combinar las medidas

El error más frecuente es tratar el antivirus como si cubriera ambas columnas. Es una medida activa que a veces falla, y cuando falla no deja nada para recuperar. El segundo error es confundir RAID con copia de seguridad: los discos en espejo protegen frente a una avería, pero un archivo cifrado se cifra en ambos.

El tercer error es de clasificación y aparece en exámenes. El currículo oficial español del título de Técnico en Sistemas Microinformáticos y Redes coloca la ubicación física de los equipos, el SAI y las políticas de contraseñas dentro de la seguridad pasiva. Muchos manuales colocan las contraseñas en la activa. Ambas lecturas circulan en los apuntes.

La explicación es que el currículo cruza dos ejes distintos: físico frente a lógico, y activo frente a pasivo. Para un examen conviene seguir la clasificación del temario oficial. Para proteger una empresa importa más la pregunta práctica de siempre: esta medida, ¿impide el problema o ayuda a recuperarse de él? Una política de contraseñas, en la vida real, impide.

El cuarto error es dejar la parte pasiva sin dueño. Las barreras activas suelen tener un responsable, porque fallan de forma visible. Las copias y los planes de respuesta se configuran una vez y nadie vuelve a mirarlos. Lo recomendable es asignar a una persona concreta la prueba trimestral de restauración y apuntar en el calendario la fecha exacta.

Si una duda concreta aparece durante un incidente en España, la línea 017 de INCIBE atiende gratis de 8:00 a 23:00 todos los días del año. En Ecuador, EcuCERT coordina los avisos de incidentes a escala nacional. Para el inventario de casa, el primer paso cabe en cinco minutos: restaurar hoy un archivo desde la copia.

Preguntas frecuentes sobre seguridad activa y pasiva informática

¿Qué es la seguridad activa y pasiva en informática?

La seguridad activa reúne las medidas que intentan impedir o detectar un incidente, como contraseñas largas y únicas, doble factor, actualizaciones, cifrado y antivirus. La seguridad pasiva reúne las que reducen el daño y permiten recuperarse cuando el incidente ya ocurrió, como copias de seguridad, SAI, redundancia de discos y planes de respuesta. Una protección razonable siempre combina las dos.

¿Cuál es la diferencia entre seguridad activa y pasiva informática?

La diferencia está en el momento en que actúan. La activa trabaja antes del incidente y mientras intenta producirse: bloquea, filtra, autentica y vigila. La pasiva trabaja cuando la amenaza ya superó esas barreras: conserva una copia limpia de los datos, mantiene los equipos encendidos durante un corte de luz o permite restaurar un servidor en horas en lugar de semanas.

¿Qué ejemplos hay de seguridad activa y pasiva informática?

Activa: el doble factor en el correo, las actualizaciones automáticas, un cortafuegos, un antivirus con análisis en tiempo real, el cifrado del disco y la formación para reconocer correos falsos. Pasiva: copias de seguridad desconectadas, un SAI para el servidor, discos en RAID, una imagen del sistema lista para restaurar y un plan escrito que dice a quién llamar.

¿Las copias de seguridad son seguridad activa o pasiva?

Son el ejemplo clásico de seguridad pasiva. Una copia no impide que un ransomware cifre los archivos ni que un disco se averíe; lo que hace es que ese incidente no se convierta en una pérdida definitiva. Por eso se valoran por la última restauración probada y no por la cantidad de copias que existen.

¿El antivirus es seguridad activa o pasiva?

Se clasifica como seguridad activa, porque su función principal es impedir que el código malicioso llegue a ejecutarse. Su capacidad de poner archivos en cuarentena o desinfectarlos tiene un componente correctivo, y algunos manuales lo mencionan en ambas columnas. En la práctica conviene tratarlo como una barrera más, nunca como la única.

¿Qué es la seguridad activa y pasiva en un vehículo?

En automoción, la seguridad activa agrupa los sistemas que ayudan a evitar el accidente, como los frenos, la dirección o el control de estabilidad, y la pasiva los que reducen las lesiones cuando el choque ya ocurre, como el cinturón y el airbag. La informática tomó esa misma lógica de antes y después del golpe.

¿La seguridad física es activa o pasiva?

Depende de la clasificación que se use. En el currículo español de Técnico en Sistemas Microinformáticos y Redes, la ubicación de los equipos, el SAI y el control de acceso aparecen dentro de la seguridad pasiva. Muchos manuales separan otro eje distinto, físico frente a lógico, que se cruza con el de activo y pasivo.

¿Qué medida de seguridad conviene aplicar primero en una pyme?

Para una empresa pequeña, el orden con mejor relación entre esfuerzo y efecto suele ser activar el doble factor en el correo y en los accesos remotos, mantener el software actualizado y tener al menos una copia de seguridad fuera del alcance de la red. Las dos primeras son activas y la tercera es pasiva.

¿Qué es la seguridad preventiva?

Algunos textos usan una tercera categoría, la seguridad preventiva, para las medidas que actúan mucho antes del incidente: políticas, formación, inventario de equipos y análisis de riesgos. Otros la incluyen dentro de la seguridad activa. El nombre importa menos que la idea: preparar el terreno para que las barreras y las copias funcionen cuando hagan falta.

Fuentes consultadas

  1. BOE: Real Decreto 1691/2007, título de Técnico en Sistemas Microinformáticos y Redes, módulo 0226 Seguridad informática
  2. NIST: The NIST Cybersecurity Framework (CSF) 2.0, 26 de febrero de 2024
  3. NIST: Cybersecurity Framework
  4. INCIBE: 017, Tu Ayuda en Ciberseguridad
  5. EcuCERT (ARCOTEL): Alertas

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