El 14 de octubre de 2025 Windows 10 dejó de recibir actualizaciones normales, y millones de computadoras en Ecuador y en toda la región siguieron encendidas como si nada. Ese detalle resume bien el problema: las medidas de seguridad activa en el ordenador existen casi todas de serie, pero alguien tiene que comprobar que estén encendidas.
Qué son las medidas de seguridad activa en el ordenador
La seguridad activa reúne lo que actúa mientras usted trabaja: el antivirus que analiza un archivo al abrirlo, el firewall que corta una conexión, el filtro que bloquea una descarga peligrosa. La diferencia con la pasiva, explicada en la guía sobre seguridad activa y sus fundamentos, es el momento: prevenir frente a recuperarse.
Esta guía es práctica. Recorre los menús de Windows 11 y de macOS, que en España se llama ordenador y en América Latina computadora, y se detiene en lo que más falla. Casi nunca es el antivirus. Son las actualizaciones aplazadas, la cuenta de administrador usada para todo y la contraseña repetida en diez servicios distintos.
Windows 11: la protección que ya viene instalada
Abra el menú Inicio y busque "Seguridad de Windows". Esa aplicación reúne casi todas las medidas de seguridad activa en el ordenador con Windows: antivirus, firewall, control de aplicaciones y navegador, seguridad del dispositivo. Cada sección muestra un símbolo verde cuando está en orden y uno amarillo o rojo cuando algo requiere atención.
Microsoft Defender y el firewall
Microsoft Defender viene activado por defecto y analiza en tiempo real. En Protección contra virus y amenazas compruebe que la protección en tiempo real y la protección basada en la nube estén encendidas. En Firewall y protección de red, las tres redes, de dominio, privada y pública, deben aparecer activas. Si alguna está apagada, enciéndala.
Una nota sobre la protección contra ransomware: en la misma sección existe el acceso controlado a carpetas, que impide que programas desconocidos modifiquen Documentos, Imágenes y Escritorio. Viene apagado porque a veces bloquea programas legítimos. Si guarda en la computadora archivos de trabajo que no puede perder, vale la pena activarlo y autorizar las apps que se quejen.
SmartScreen y Control inteligente de aplicaciones
En Control de aplicaciones y navegador está la protección basada en reputación, que incluye SmartScreen: advierte antes de abrir archivos o sitios con mala reputación. Debajo aparece el Control inteligente de aplicaciones, que bloquea programas sin firma válida o que el servicio en la nube considera peligrosos. Es de las medidas más eficaces de Windows 11.
Hasta hace poco, quien apagaba el Control inteligente de aplicaciones no podía volver a encenderlo sin reinstalar Windows. Según la ayuda de Microsoft, las actualizaciones recientes permiten reactivarlo sin instalación limpia. Si al abrir la sección aparece desactivado, revise Windows Update primero, instale lo pendiente y vuelva a mirar antes de descartar la función.
Cifrado con BitLocker
Un portátil robado en un bus de Quito no debería entregar sus documentos a quien lo encuentre. En Configuración, Privacidad y seguridad, busque Cifrado de dispositivo. En las ediciones Pro aparece también BitLocker. Si se configuró el equipo con una cuenta de Microsoft, el cifrado suele activarse solo, y la clave de recuperación queda guardada en esa cuenta.
Compruebe dónde está esa clave antes de necesitarla. Si el equipo se configuró con una cuenta local, el cifrado no se activa automáticamente y la clave puede no estar en ninguna parte. Perderla equivale a perder los datos cifrados ante un cambio de placa o una actualización de firmware. Imprímala o guárdela en el gestor de contraseñas.
Windows Update y la cuenta estándar
En Configuración, Windows Update, conviene activar la opción para recibir las actualizaciones en cuanto estén disponibles y fijar horas activas para que el reinicio no interrumpa el trabajo. Aplazar parches durante semanas es la forma más común de dejar abierta una falla que ya tiene arreglo. Las actualizaciones de controladores y de Office también cuentan.
La otra medida que casi nadie aplica es usar una cuenta estándar. Cree en Configuración, Cuentas, un usuario sin privilegios para el día a día y reserve la cuenta de administrador para instalar programas. Cuando algo intente cambiar el sistema, Windows pedirá la contraseña de administrador, y esa pausa detiene buena parte del malware que llega por descargas.
Bloqueo automático y Windows Hello
Una computadora desbloqueada en una oficina compartida es la intrusión más barata que existe. En Configuración, Cuentas, Opciones de inicio de sesión, active Windows Hello con PIN, huella o rostro, y en la misma página indique que Windows pida iniciar sesión de nuevo cuando usted se ausente. La combinación Windows más L bloquea al instante.
Seguridad del dispositivo: TPM y arranque seguro
En Seguridad de Windows, la sección Seguridad del dispositivo muestra si el procesador de seguridad, el chip TPM, y el arranque seguro están activos. Ambos son requisito de Windows 11 y sostienen el cifrado con BitLocker. Si aparece un aviso ahí después de cambiar algo en la BIOS, conviene revisarlo antes de seguir usando el equipo.
Windows 10 después del fin de soporte
Microsoft fijó el fin del soporte de Windows 10 Home y Pro para el 14 de octubre de 2025, con la versión 22H2 como última. Desde entonces, solo recibe parches de seguridad el equipo inscrito en las actualizaciones de seguridad extendidas para usuarios particulares, que Microsoft amplió hasta el 12 de octubre de 2027.
La inscripción se hace desde Windows Update. Según Microsoft, puede ser gratuita con una cuenta de Microsoft, según las condiciones que muestre el asistente, o costar 30 dólares con una cuenta local. Si su computadora no admite Windows 11, inscribirse es lo mínimo. Un Windows 10 sin parches no debería usarse para la banca en línea.
macOS: Gatekeeper, XProtect, FileVault y firewall
En una Mac, las medidas de seguridad activa en el ordenador están más escondidas, porque Apple las activa casi todas de fábrica. Gatekeeper verifica que las apps descargadas fuera de la App Store estén certificadas y bloquea las que Apple revocó. XProtect es el antivirus integrado: usa firmas que se actualizan solas y mueve el malware conocido a la papelera.
La regla práctica en macOS es no saltarse las advertencias de Gatekeeper. Cuando una app "no se puede abrir porque Apple no puede comprobar que esté libre de malware", la tentación es buscar en internet cómo forzarla. Ese es justamente el camino de buena parte del malware para Mac, que se distribuye como versiones gratuitas de programas de pago.
FileVault cifra el disco completo. Compruébelo en Ajustes del Sistema, Privacidad y seguridad, FileVault. El asistente de configuración de las Macs recientes ofrece activarlo desde el primer arranque, y la clave de recuperación puede quedar ligada a la cuenta de Apple o anotarse aparte. Como en Windows, conviene saber dónde está esa clave antes de necesitarla.
El firewall de macOS se enciende en Ajustes del Sistema, Red, Firewall. En casa importa menos, porque el router filtra lo entrante, pero en una cafetería, un hotel o un coworking la red es de todos. Para quien enfrenta riesgos altos, como periodistas o abogados, macOS ofrece además el Modo de aislamiento, que limita funciones a cambio de protección.
Una precisión sobre el software pirata, que en la región sigue circulando en memorias USB y sitios de descarga: los activadores y los programas "crackeados" piden casi siempre desactivar el antivirus o Gatekeeper para funcionar. Esa instrucción ya es la señal de alarma. Ninguna medida técnica protege una computadora a la que su propio usuario le apaga las defensas.
Las actualizaciones de macOS están en Ajustes del Sistema, General, Actualización de software. Conviene activar las actualizaciones automáticas y, sobre todo, las respuestas de seguridad y archivos del sistema, que Apple publica entre versiones grandes para corregir fallas urgentes. Una Mac que ya no recibe la versión actual de macOS sigue recibiendo parches durante un tiempo, pero no indefinidamente.
El navegador: la puerta más usada
La mayoría de los ataques contra una computadora doméstica pasan por el navegador: descargas falsas, extensiones maliciosas y páginas que imitan el inicio de sesión de un banco. Mantenga Chrome, Edge, Firefox o Safari actualizados, revise las extensiones instaladas y elimine las que no reconozca. Una extensión con permiso para leer todos los sitios ve todo lo que usted escribe.
En Chrome, la Navegación segura mejorada y, en Edge, SmartScreen avisan de sitios peligrosos conocidos. Ninguno detecta todas las páginas falsas recién creadas, por eso la costumbre importa más que el filtro: escriba usted mismo la dirección del banco, no pulse enlaces de correos que piden datos y lea la guía sobre cómo reconocer un intento de phishing.
Contraseñas y copias: lo que ningún antivirus resuelve
Ningún programa protege una contraseña repetida en una tienda que sufrió una filtración. La medida activa más rentable es un gestor de contraseñas con una clave distinta por servicio, más la verificación en dos pasos en el correo y el banco. Google, Microsoft y Apple ya admiten llaves de acceso.
Las copias de seguridad son seguridad pasiva, pero conviene programarlas el mismo día que se revisa todo lo demás. Un ransomware que cifra el disco solo se supera sin pagar si existe una copia fuera de la computadora. La guía sobre copias de seguridad y la regla 3-2-1 explica cómo organizarlas sin complicarse.
Rutina mensual de medidas de seguridad activa en el ordenador
Una revisión de quince minutos al mes mantiene todo esto en pie. La lista sirve para Windows y para macOS; cambian los nombres de los menús, no la lógica. Conviene hacerla siempre el mismo día, por ejemplo el primer lunes del mes, y anotar en una libreta lo que encontró fuera de lugar.
- Instalar todas las actualizaciones pendientes del sistema, del navegador y de Office o equivalentes, y reiniciar.
- Abrir Seguridad de Windows o Ajustes del Sistema y comprobar que antivirus, firewall y cifrado aparecen activos.
- Revisar las extensiones del navegador y eliminar las que no se usan.
- Comprobar que el uso diario se hace con una cuenta estándar.
- Verificar que la última copia de seguridad terminó bien y que se puede abrir un archivo de ella.
- Revisar en el gestor de contraseñas si alguna clave aparece en una filtración.
Si en esa revisión encuentra un programa que no recuerda haber instalado, no lo borre a ciegas: anote el nombre, búsquelo en el sitio del fabricante y desinstálelo desde Configuración, Aplicaciones o arrastrándolo a la papelera en la Mac. Luego ejecute un análisis completo con Microsoft Defender o reinicie la Mac para que XProtect revise de nuevo.