Una pyme española recibe un correo de su proveedor habitual: a partir de este mes, las facturas se pagan en una cuenta nueva. El correo parece auténtico, pero la cuenta es de un grupo criminal. Ese fraude, conocido como BEC, figura de forma expresa entre los casos que investiga la Brigada Central de Seguridad Informática de la Policía Nacional.
Qué es la Brigada Central de Seguridad Informática de la Policía Nacional
La Brigada Central de Seguridad Informática es una unidad de investigación de la Policía Nacional de España especializada en los delitos informáticos más técnicos. Su marco vigente es la Orden INT/859/2023, de 21 de julio, publicada en el Boletín Oficial del Estado el 25 de julio de 2023, que reorganizó los servicios centrales de la Dirección General de la Policía.
Esa orden integró la Unidad Central de Ciberdelincuencia en la Comisaría General de Policía Judicial y creó una nueva Brigada Central de Fraudes Informáticos. La Unidad Central de Ciberdelincuencia quedó definida como Centro de Prevención y Respuesta E-Crime de la Policía Nacional, y la brigada de seguridad informática es una de sus tres piezas.
Dónde encaja: la Unidad Central de Ciberdelincuencia
La Unidad Central de Ciberdelincuencia investiga, a nivel nacional e internacional, los delitos en los que las tecnologías son el instrumento o medio fundamental de comisión, y los que atacan la confidencialidad, integridad y disponibilidad de los sistemas de información. Para repartir ese trabajo, la orden la divide en tres brigadas centrales con competencias distintas.
| Brigada | Qué investiga, según la Orden INT/859/2023 |
|---|---|
| Brigada Central de Investigación Tecnológica | Delitos contra las personas cometidos con nuevas tecnologías, incluida la explotación sexual de menores y los delitos en redes sociales |
| Brigada Central de Seguridad Informática | Ciberataques, software malicioso, criptoactivos en el entorno criminal, propiedad intelectual por medios tecnológicos, fraudes BEC; punto de contacto del Convenio de Budapest |
| Brigada Central de Fraudes Informáticos | Fraudes por internet y telecomunicaciones: medios de pago electrónicos, banca y fraude a empresas |
El reparto tiene lógica para quien denuncia. Una estafa con tarjeta en una tienda falsa encaja en la brigada de fraudes; un ransomware que cifra los servidores, en la de seguridad informática; el acoso a un menor por redes sociales, en la de investigación tecnológica. La víctima no elige brigada: denuncia en una comisaría y el caso se asigna.
Un apunte sobre los nombres: en búsquedas aparecen denominaciones antiguas de estas unidades, y es fácil confundir brigadas. Desde la orden de 2023, la referencia correcta es la Unidad Central de Ciberdelincuencia, dentro de la Comisaría General de Policía Judicial, y sus tres brigadas centrales. Para una víctima, el matiz no cambia nada: la denuncia empieza en la comisaría.
Qué casos investiga la Brigada Central de Seguridad Informática
La orden describe su competencia como la persecución de delitos de alta especialización relacionados con ciberataques. En la práctica, eso abarca intrusiones en sistemas, campañas de ransomware, la creación y distribución de programas maliciosos, el uso de criptoactivos como mecanismo de intercambio en el entorno cibercriminal y los delitos contra la propiedad intelectual cometidos con nuevas tecnologías.
El fraude BEC aparece nombrado de forma expresa, y no es un detalle menor. El informe 2025 del Internet Crime Complaint Center del FBI registró pérdidas declaradas superiores a 3.046 millones de dólares por compromiso de correo empresarial, la segunda categoría más costosa del año. Es un delito que mezcla ingeniería social, acceso a cuentas de correo y blanqueo internacional.
La misma orden atribuye a la brigada otra función: ser punto de contacto del Convenio de Budapest. Eso la convierte en la puerta de entrada de solicitudes urgentes de cooperación de otros países, por ejemplo para conservar datos en un servidor antes de que se borren. La brigada no atiende al público ni recibe denuncias de forma directa.
Los casos españoles que más titulares han generado en los últimos años, como las detenciones de José Luis Huertas, conocido como Alcasec, ilustran el tipo de investigación que llevan estas unidades. La página sobre los casos reales del llamado mejor hacker de España repasa lo que se sabe de ellos y qué enseñan a quien defiende sistemas.
Guardia Civil: el Grupo de Delitos Telemáticos
En España, la Guardia Civil tiene su propia estructura para estos delitos. El Grupo de Delitos Telemáticos forma parte de la Unidad Central Operativa y cuenta con equipos de investigación tecnológica en las provincias, según recogen fuentes especializadas. Investiga los mismos tipos de delito que la Policía Nacional, en el ámbito territorial que corresponde a cada cuerpo.
Desde el 4 de julio de 2025 la Guardia Civil dispone de una Oficina Nacional de Recepción Electrónica de Denuncias, ubicada en la sede de INCIBE en León y atendida por 28 agentes, según el Diario de León. Admite por vía electrónica siete supuestos, entre ellos los cargos fraudulentos con tarjeta u otros medios de pago electrónico.
El acceso a ese canal se hace por la sede electrónica de la Guardia Civil, con identificación mediante Cl@ve, y la denuncia debe confirmarse en la propia sede. No sirve para delitos contra las personas. Para todo lo que queda fuera de esos siete supuestos, la vía sigue siendo la denuncia presencial en un cuartel o una comisaría.
Cómo denunciar un ciberdelito en España
Para denunciar ante la Policía Nacional, la vía general es acudir a una comisaría con el documento de identidad y las pruebas. La denuncia llega a las unidades especializadas cuando el caso lo requiere. Ante la Guardia Civil se puede denunciar en cualquier cuartel o, en los siete supuestos citados, por su sede electrónica.
Las pruebas marcan la diferencia en la investigación. Conviene llevar capturas con fecha y hora, los enlaces completos, los correos guardados como archivo con sus encabezados, los extractos bancarios con las operaciones no reconocidas y cualquier dato del autor, como un número de teléfono o una cuenta. Si el engaño fue un correo, no lo reenvíe: descárguelo.
Antes de la comisaría, la primera llamada debe ir al banco para bloquear la tarjeta. Si el fraude empezó con un correo o un SMS que imitaba a una entidad, la guía sobre cómo reconocer el phishing ayuda a entender qué ocurrió y qué contraseñas cambiar. Desde el móvil o el ordenador afectado, no borre nada.
Para una empresa, denunciar no excluye notificar. Las organizaciones sujetas a la normativa de ciberseguridad o de protección de datos pueden tener obligaciones de notificación ante otros organismos, como INCIBE-CERT o la Agencia Española de Protección de Datos, que corren en paralelo a la denuncia. Conviene que el plan de respuesta deje escrito quién avisa a cada uno.
INCIBE 017: ayuda antes y después de denunciar
INCIBE, el Instituto Nacional de Ciberseguridad, ofrece la línea Tu Ayuda en Ciberseguridad, en el número 017: un servicio nacional, gratuito, confidencial y personalizado. Atiende de 8 de la mañana a 11 de la noche, los 365 días del año. Por WhatsApp responde en el 900116117, que hay que guardar antes en la agenda, y por Telegram en @INCIBE017.
El 017 no recibe denuncias, pero orienta sobre qué hacer en cada caso: cómo recuperar una cuenta, qué pruebas conservar, cuándo conviene denunciar y ante quién. Atiende a ciudadanos, a empresas y profesionales, y a menores y su entorno, incluidos padres y educadores. Puede ser el primer contacto útil después de un fraude.
Quien recibe un SMS o un correo fraudulento sin haber caído puede reportarlo al buzón de incidentes de INCIBE, que es lo que el instituto recomienda en sus avisos, y después bloquear al remitente y borrar el mensaje. Si llegó a entregar datos personales o bancarios, el orden cambia: banco, línea 017 y denuncia, guardando antes las pruebas.
INCIBE publica además avisos de seguridad sobre campañas activas, como las que suplantan a la Seguridad Social o a la Agencia Tributaria. La página sobre la Gerencia de Informática de la Seguridad Social recoge el aviso de agosto de 2026 sobre SMS falsos de la Tesorería y cómo verificar una comunicación oficial.
Las unidades equivalentes en Ecuador y cómo denunciar allí
Ecuador no tiene una brigada con ese nombre, pero sí una estructura comparable. En la Policía Nacional, la investigación de estos delitos recae en la Unidad Nacional de Ciberdelitos, que en abril de 2026 recibió un reconocimiento de la Asamblea Nacional por su trabajo contra los delitos informáticos y en la protección de niños y adolescentes.
Las cifras ecuatorianas dan idea de la escala. La Fiscalía ecuatoriana registró 20.602 denuncias por delitos informáticos entre enero de 2022 y mayo de 2025, con la apropiación fraudulenta por medios electrónicos a la cabeza, según datos publicados por Diario Expreso. Pichincha y Guayas concentraron la mayor parte: 8.089 y 4.644 denuncias en ese periodo.
La diferencia práctica con España está en dónde se denuncia. En Ecuador la denuncia penal se presenta ante la Fiscalía General del Estado, que dirige la investigación y se apoya en la Policía. La línea 1800 DELITO recibe información anónima, pero la propia Policía aclara que no es una línea de denuncias. El 911 queda para emergencias en curso.
En el plano técnico, EcuCERT, el centro de respuesta a incidentes informáticos que funciona en la ARCOTEL, coordina incidentes que afectan a organizaciones y publica alertas sobre campañas de ransomware. La guía para denunciar un delito informático en Ecuador explica qué pruebas llevar, qué artículos del Código Orgánico Integral Penal suelen aplicarse y qué ocurre después.
Sus alertas de 2026 muestran el tipo de amenaza que vigila: el 18 de septiembre advirtió sobre VEXY, un ransomware emergente con incidentes en Brasil y Ecuador, y el 9 de julio sobre Wallstreet, que apunta a manufactura, salud y gobierno y tuvo entre sus víctimas a un proveedor de salud en Ecuador.
Para un ecuatoriano que vive en España, o un español estafado desde Ecuador, la regla práctica es la misma: denunciar en el país de residencia, con todas las pruebas, y avisar al banco el mismo día. La cooperación entre policías y fiscalías de ambos países se activa entre autoridades, y una denuncia bien documentada es lo que permite pedirla.